Las crisis nos quitan el sueño

Gracias a mis colegas y amigos terapeutas ocupacionales internalicé la importancia de los hábitos y las rutinas en nuestra calidad de vida y por cierto en nuestros niveles de bienestar. Tal vez hablar de esto ahora, en plena crisis no te haga sentir mucho mejor, menos si es que las rutinas están de cabeza y tal vez tu calidad de vida no anda en su mejor momento.

Y lo cierto es que parece que la crisis sanitaria y social no tienen fecha de término (al menos en el corto plazo) y en muchos casos tenemos que lidiar con el desorden de nuestras rutinas en el día, pero ¿Qué ocurre en las noches? Si estás teniendo o has tenido problemas para dormir, esto te puede servir.

Dormir, es una de las actividades más imprescindibles que TENEMOS que hacer en nuestro día a día, forma parte de nuestras necesidades básicas así que es tan importante como alimentarte o tomar agua. Saltarse este momento en nuestra rutina es casi imposible y quienes hemos tenido trastornos del sueño sabemos de las consecuencias nefastas que esto tiene para nuestra salud física y mental.

Se dice que debemos dormir al menos 7 u 8 horas en el caso de los adultos y uno de los trastornos más comunes en esta etapa de la vida es el insomnio, que se define como la dificultad para conciliar o mantener el sueño, es decir, puedes despertar en la mitad de la noche o bien, puede despertarte inusualmente temprano con lo cual, el cansancio se siente igual o peor que cuando recién nos vamos a la cama.

Es muy importante que prestes atención y que no acumules noches y noches de mal dormir o definitivamente sin dormir, porque eso afectará tu atención, ánimo, capacidad de concentración, puede aumentar tu irritabilidad, ansiedad y síntomas asociados a depresión.

¿Por qué nos da insomnio?, por lo general se asocia a estrés sostenido en el tiempo, la vivencia de algún trauma, viajes y los consiguientes cambios de hora (jet lag), malos hábitos antes de dormir como mantener horarios irregulares para acostarse, uso excesivo de pantallas (computadores, celulares, TV, tablets y videojuegos), siestas muy largas y comer en exceso y muy pesado por la noche.

Pero si estás teniendo problemas para dormir, no todo está perdido, hay algunos pequeños cambios que puedes implementar aplicando algunas técnicas de higiene del sueño, que te pueden ayudar y que apuntan a recuperar el sueño reparador:

  • Mantén horarios regulares de dormir y despertar, el cuerpo se acostumbra a estos ritmos y de alguna forma aprende a comenzar y terminar con la rutina diaria en una cierta regularidad.
  • Limitar las siestas a máximo 30 minutos.
  • Usa tu cama para dormir y descansar, no trabajar, no comer.
  • Adquiere hábitos relajantes antes de dormir, esto es una manera de empezar a preparar a tu cerebro para descansar. Esto puede ser leer un buen libro, escuchar música, meditar.
  • Evita o disminuye el uso de aparatos electrónicos o el uso de pantallas que emitan mucha luz, recuerda que le estamos diciendo a tu cerebro que ya es hora de descansar.
  • Evita el consumo de sustancias estimulantes para el sistema nervioso como café, alcohol en exceso.
  • Haz de tu dormitorio un espacio confortable y acogedor para descansar
  • No te obsesiones con TENER que dormir una cantidad de horas especifica porque mientras más lo hagas, probablemente menos logres hacerlo y eso además de frustrarte te generará más ansiedad y más insomnio.

Finalmente, si pese a esto las molestias se mantienen tal vez sea bueno consultar con un médico para ver un tratamiento que se ajuste a lo que necesitas.

 

Escrito por Oriana Figueroa Valdebenito

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